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Otro problema de las plantas están relacionados con el desagüe del suelo o mezcla. Para limitar el riesgo de acumulación de agua, ponga en el fondo del tiesto una camada de grava o piedrecillas que servirá como deposito de agua. Es recomendable no sembrar las plantas directamente en tiestos o envases sin agujeros de desagüe. Lo que puede hacerse es sembrarlas en tiestos mas pequeños, con agujeros, para luego trasplantarla a tiestos mas grandes sin agujeros.
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El riego excesivo se manifiesta a principio con la amarillez de las hojas en su base. Sin embargo, en casos severos las hojas se caen sin cambiar el color. Esto significa que el daño en las raíces es muy grande y lo único que puede hacerse es descartar las plantas afectadas.
Otras personas, por el contrario, tienden a aplicar muy poco agua a sus plantas y esta practica tampoco es muy recomendable. El primer síntoma de su efecto en las plantas es la marchites de las hojas, empezando con las mas jóvenes que se encuentran en el ápice de los tallos. Las mas viejas pueden que no demuestren señales por algunos días, pero luego sus bordes comienzan a ponerse de un color castaño. En esta etapa puede que usted pueda salvar aun la planta.
Recibir la cantidad de agua apropiada en la frecuencia adecuada es tan importante para las plantas ornamentales como para las que se cultivan para la producción de alimentos y para otros propósitos.
De hecho, es mayor la posibilidad de que mas plantas mueran por la tendencia corriente de aplicarle agua en exceso que por otras causas. Quizás se cometa ese error con tan tanta frecuencia porque mucha gente desconoce que las raíces de las plantas necesitan aire además de agua.
Si se mantiene el suelo constantemente saturado de agua, el aire se desplaza de los “huecos o bolsillos” de aire de la tierra, las raíces se pudren y las plantas se mueren.
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Haga surquitos separados a 6 ó 7 pulgadas uno del otro. Riegue la semilla bien en el centro de los surquitos. Tápela con más o menos ¼ de pulgada de la tierra.
Riegue agua a todo el semillero. Ponga la caja-semillero en un sitio alto para que los animales no la dañen. Cúbrala con una manta Haga una cajita de 24 pulgadas de largo por 13 pulgadas de ancho por 3 ó 4 pulgadas de profundidad.
Cierna en un cedazo un poco de tierra y un poco de estiércol. Mezcle partes iguales de la tierra y el estiércol cernidos con arena. También mezcle partes iguales de lo grueso que sobró al cernir la tierra.
Ponga la mezcla gruesa en el fondo de la cajita hasta que quede la mitad. Acabe de llenar la cajita con la mezcla fina (tierra, estiércol y arena) hasta el borde. Afirme bien la tierra.
Al germinar las semillas, remueva la manta y póngala donde le de el sol.
Es muy conveniente llevar a cabo un análisis del terreno sobre el cual se piensa desarrollar el huerto aunque el mismo aparente estar en buenas condiciones. En este análisis se comprueba el grado de alcalinidad o acidez del suelo. Si este resulta ser muy acido, se debe aplicar carbonato calizo. La cal disminuye la acidez del terreno.
Remueva el terreno hasta una profundidad de 8 pulgadas. Luego, repique hasta romper los terrones duros y remueva piedras hasta dejar el terreno lo mas suelto posible. Agregue estiércol curado. Puede ser de res o de aves. De no contar con estiércol curado, puede agregar abono comercial con un análisis 10-10-8.
Luego de aplicar el estiércol pique de nuevo el terreno y mézclelo con el estiércol. Después aplique el insecticida que le recomiende el Agente Agrícola de su pueblo para combatir los insectos del suelo. A los 15 días remueva el terreno de nuevo y rastrille para sacarle piedras, terrones y otros materiales indeseables.
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Corrtesía de Cocine conmigo de Dora Romano
½ libra de habichuelas rosadas
1 diente mediano de ajo machacado
2 litros de agua
1/8 cucharadita de orégano seco pulverizado
2 cucharas de manteca o aceite de achiote
4 hojas grandes de culantro
2 onzas de jamón
1 ¼ cucharadita de sal
½ cucharadita de azúcar
4 cucharadas de salsa de tomate
1/4 libra de calabaza en pedazo
4 cucharadas de condimento molido o en su lugar 1 tomate, 1 cebolla, 1 pimiento
verde y 2 ajíes dulces medianos bien picados
1. Escoja y lave las habichuelas. Déjelas en remojo en los 2 litros de agua la noche anterior.
2. Cocínelas en el agua del remojo a fuego bajo hasta que ablanden. Luego déjeles solamente suficiente agua para la salsa.
3. Sofría el jamón en la manteca a fuego moderado, añada el condimento molido, ajo machacado, orégano y salsa de tomate. Cocine por 3 minutos y agregue a las habichuelas.
4. Añada la calabaza, culantro, sal y azúcar.
5. Tápelas dejando una salida para el vapor y cocine a fuego moderado hasta que se espesen.
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Habichuelas blancas escabechadas
Cortesía de Cocine conmigo de Dora Romano
1 libra da habichuelas blancas
4 dientes medianos de ajo pelados
2/3 taza de aceite de oliva
1 hoja grande de laurel
1/3 taza de vinagre
8 granos de pimienta enteros
2 cebollas medianas en rebanadas finas
2 cucharaditas de sal
1. Escoja las habichuelas, lávelas y cocínelas a fuego moderado en 2 litros de agua hasta que ablanden sin desbaratarse. Luego escúrralas.
2. Caliente el aceite a fuego moderado. Sofría la cebolla y los dientes de ajo sin dejarlos dorar, solamente hasta que la cebolla se vea transparente.
3. Añada el vinagre, pimienta, laurel y sal. Cocine por 10 minutos moviendo ocasionalmente.
4. Deje enfriar la salsa. Luego viértala sobre las habichuelas y revuélvalas bien.
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Habichuelas tiernas suprema
Extraído de: Guía Curricular Hortalizas en Tiestos
1 libra de habichuelas tiernas
3 cucharadas de margarina de soya
1 diente de ajo machacado
½ taza de almendras partidas
1 taza de setas frescas
½ taza de apio de rama picado
2 tazas de salsa blanca
Cocine las habichuelas al vapor (poco agua). Prepare la salsa.
Sofría en la margarina, las setas junto con las nueces, el ajo, y el apio. Añada la salsa. Coloque las habichuelas en una fuente y cubra con la salsa. Sirva caliente.
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Repollo Guisado
Extraído de: Guía Curricular Hortalizas en Tiestos
3 tazas de repollo picado
2 tomates picados
1 cebolla mediana picada
1 pimiento de cocinar picado
2 cucharadas de aceite (opcional)
Sal al gusto
Sofría la cebolla, ají y tomate. Añada sal al gusto. Si desea puede reemplazar la sal por salsa soya. Añada el repollo y tape. Cocine a fuego lento hasta que el repollo cocine un poco. Debe quedar crocante. No use agua.
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Berenjenas guisadas con carne de cerdo
Extraído de: Guía Curricular Hortalizas en Tiestos
1 ½ libra de berenjenas
1 libra de carne de cerdo
1 diente grande de ajo machacado
¾ cucharadita de sal para la carne
½ taza de condimento molido o en su lugar 1 cebolla, 1 tomate, 1 pimiento verde y 2 ajíes dulces medianos bien picaditos
1 cucharada de perejil fresco picadito (opcional)
1 ½ taza de agua
½ taza de salsa de tomate
¾ cucharadita de sal
1/3 taza de queso parmesano rallado
3 cucharadas de manteca o de aceite
1. Lave la carne y píquela en cuadritos de ¾ aproximadamente. Sálela con ¾ cucharadita de sal.
2. Eche la manteca en un caldero a fuego moderado y añada el condimento molido, el ajo machacado, perejil y salsa de tomate. Cocine pro 3 minutos.
3. Suba el fuego a medianamente alto, añada la carne y sofría por 3 minutos. Suba el fuego a alto y agregue el agua. Al hervir, reduzca el fuego a bajo, tape y cocine por 50 minutos o hasta que ablande
4. A los 30 minutos de estarse cocinando la carne, monde y corte en pedazos pequeños las berenjenas. Remójelas en litro y medio de agua con 1 cucharada de sal por 15 minutos para que suelten la mancha y no queden oscuras al cocerse.
5. Enjuague y escurra las berenjenas. Añádalas a la carne, agregue ¾ cucharadita de sal y cocine a fuego bajo tapadas por 20 ó 25 minutos o hasta que ablanden. Muévalas ocasionalmente.
6. Sírvalas calientes con el queso polvoreado por encima.
Nota: Maje las berenjenas con un tenedor después de cocidas y le quedarán más espesas y sabrosas.